Desde adentro

Pasión que se contagia

Ya casi cumplo un año en mi actual trabajo y puedo decir con total seguridad que mi vida profesional dio un giro por completo, no solo fue el cambio hacia un terreno que representó nuevos retos para mis habilidades, fue al haberme encontrado con un equipo y una cultura de trabajo que superó mis expectativas.

Soy firme creyente que debemos estar en la búsqueda de aquello que amamos hacer, y sea cual sea nuestra actividad o trabajo, hacerlo nos debe de causar motivación en todo aspecto, que lo hagamos con mucho gusto, que nos represente siempre retos, que nos permita evolucionar, que nos despierte esas ganas de aprender e inclusive de enseñar a los demás. Todos estos puntos (y muchos más) que se desprenden de aquello que amamos hacer se encuentran resumidos en una sola palabra: pasión.

Desde mi experiencia hasta el día de hoy y la cual quiero compartir, he de mencionar que soy muy afortunado de haber encontrado aquello que amo hacer, gracias a ello inyecto pasión en mi trabajo día con día y eso me hace sentir completo en muchos sentidos.

¿Pero qué pasa cuando además de encontrar aquello que amas hacer encuentras a un equipo de trabajo en el cual también la pasión corre por sus venas? Cuando esto sucede es como entrar a otro mundo totalmente distinto, donde nuevas perspectivas y nuevos caminos se abren y es aquí donde el título de este post entra en juego, ya que estar con personas que están igual de comprometidas con lo que hacen es algo que se contagia al instante, y no solo me han contagiado de compromiso, también de ganas de aprender, de compartir, de nunca rendirme, de buscar nuevos retos siempre, de creer en mí, de mejorar día con día, de ser proactivo, de salir de mi zona de confort, de no ver los errores como errores, sino como áreas de oportunidad y me han ayudado a reforzar aquellas habilidades o aptitudes de las cuales sé que soy capaz pero que nunca me había atrevido a explotar.

Esto y muchas cosas más me ha enseñado mi equipo de trabajo, pero ¿qué más he aprendido de esta experiencia que actualmente estoy viviendo? he aprendido que para mí el trabajo no tiene porque ser algo que cause estrés, que quite la motivación o las ganas de emprender nuestros sueños y metas, que sea pesado o que aburra, que quite las ganas de aprender o que quite las ganas de superarnos como personas, ya que si nos llegamos a sentir de este modo, desde mi punto de vista, esto no sería calidad de vida y estaríamos deteniendo nuestro crecimiento.

Y pensemos en esto, pasamos mucho tiempo de nuestras vidas trabajando, entonces este hecho nos debe de motivar a buscar ese trabajo, actividad o juego (como tú le quieras llamar a lo que te dedicas) que nos lleve a tener una vida muy completa en muchos sentidos, porque las recompensas son inmensas.

Entonces como conclusión: busquemos siempre aquello que nos haga crecer como personas, cada uno tenemos que definir nuestro propio camino hacia aquello que nos haga sentir realizados y completos, pero lo más importante y creo que es una de las principales bases de nuestro crecimiento, es rodearnos de personas que tengan las ganas, valores y el hambre por querer ser mejores en la vida.

A mi equipo y a otras personas que se han cruzado en mi vida: gracias por contagiarme de cosas maravillosas, porque gracias a esto y con las aptitudes con las que ya cuento tengo ahora más armas para poder contagiar a otras personas y de esta forma poner mi granito de arena en sus vidas de manera positiva 🙂